Guía
Cómo probar una colonia antes de comprarla
Comprar una colonia sin probarla es una lotería. Y probarla mal, también. Este es el método para decidir con criterio.
1. No pruebes muchas a la vez
La nariz se satura enseguida. Lo razonable es probar tres como máximo en una misma visita. Si te sientes saturado, huele el interior de tu codo o tu propio jersey, que "reinician" un poco la nariz.
2. Prueba en la piel, no solo en el papel
Las tiras de papel (mouillettes) sirven para descartar. Pero el olor cambia con tu piel, así que la decisión final se toma con la colonia en la muñeca o en el antebrazo.
3. Una colonia por brazo, y con una sola pulverización
Con una por muñeca o antebrazo puedes comparar. No mezcles más de dos y apunta cuál es cuál, porque a las dos horas cuesta recordarlo.
4. Espera y vuelve a oler
Lo que hueles en los primeros segundos es la salida. Date un paseo, haz otras compras, y vuelve a olerla a la media hora, a las dos horas y al final del día. Esa es la que de verdad llevarás puesta.
5. Pide muestras o miniaturas
Muchas perfumerías regalan muestras, y algunas marcas venden formatos pequeños. Probar en casa durante un par de días, en distintos momentos, es lo más fiable.
6. Pregúntate cómo te hace sentir
Más allá de si huele bien: ¿te imaginas usándola a menudo? ¿Te molesta pasadas unas horas? ¿Te recuerda a algo que no te gusta? La respuesta suele estar ahí.
Y si compras online
Usa las fichas de Essentia para acotar: familia, notas, intensidad y ocasiones. Después busca una muestra o compra un formato pequeño antes de apostar por uno grande.